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La Balanza

La Balanza

CUENTOS CORTOS

En las afueras de la ciudad, en un pueblo pequeño, vivían don Abilio el panadero y don Narciso, el Lechero.

El panadero todos los días compraba la mantequilla a don Narciso. Una vez notó que el paquete de una libra de mantequilla era más liviano. Desde ese día tomó la costumbre de pesar la mantequilla todos los días, y cada vez el paquete pesaba menos.

El panadero se llenó de rabia al imaginarse que todo el tiempo había sido engañado por el lechero, tomó la decisión demandarlo  ante el juez. Se fue al tribunal y le narró al juez lo que estaba sucediendo.

El juez  mandó a llamar al lechero y lo interrogó:

– Don Narciso, ¿Tiene usted una balanza?

-Sí, sí tengo una balanza – contestó el lechero.

-¿Y tiene pesas correctas? –le volvió a preguntar el juez.

-No, señor juez. No tengo pesas, porque en realidad no las necesito.

-Y entonces, ¿cómo sabe si el peso de la mantequilla es correcto?

-Pues muy fácil señor juez –contestó el lechero. Mire usted, su Señoría, yo le vendo la mantequilla al panadero y él me vende a mí el pan. Todos los días le compro un bollo de pan que pesa una libra; y ese mismo bollo es el que yo utilizo para pesarle  la mantequilla.  Si el peso no es correcto se debe a que el bollo no pesa la libra exacta. Yo confío en la honradez del panadero.

Inmediatamente el juez se dio cuenta de la verdadera situación y  declaró libre de culpa  al lechero; mientras que el panadero salió humillado de aquel tribunal.

En esta historia se cumple literalmente  aquella cita bíblica que encontramos en Mateo 7:2, en donde se nos advierte que la misma medida que nosotros usemos para los demás, será usada para nosotros; pues Dios nos juzgará de la misma manera que juzguemos a los demás.

También me recuerda aquel pasaje de Juan 8:7, en donde unas personas llevaban a una mujer adúltera para lapidarla,  y Jesús  les dice que aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

El panadero estaba predicando moral en calzoncillo.  Acusaba al lechero de una falta involuntaria, que él mismo habría provocado al utilizar éste como referencia la misma pesa que el panadero utilizara.

Antes de ver la paja en el ojo de nuestro hermano, debemos de ver primero la viga que nosotros tenemos

La Abuela

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La Abuela

La Abuela es una Narradora de Cuentos que trae consigo una Moraleja, Enseñanza y Lecciones de Vida en cada una de sus Historias.

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